Diseño
Desde su lanzamiento el Beetle marcó una revolución en el diseño automotriz, quizás porque es un vehículo que se integra a la personalidad de cada cliente, incluso hasta convertirse en una extensión de la misma. El Beetle se expresa por sus formas y contornos, en un rediseño donde las superficies y las pocas líneas rectas forman un contraste con los elementos curvos, consiguiendo una personalidad más deportiva e innovadora. Los paragolpes, tomas de aire, faros traseros y delanteros, tapizados de asientos y panel de instrumentos con insertos cromados le otorgan frescura.