Este dispositivo consta de una mezcla de goma muy flexible que rodea a los cuerpos extraños que se claven en el neumático de forma tal que genera un sellado confiable impidiendo la fuga de aire.
Tornillos o clavos pueden tener un diámetro de hasta 5 mm. Incluso después de que el cuerpo extraño se extrae, el neumático sigue siendo absolutamente estanco debido al recubrimiento de polímero de alta viscosidad aplicado al interior de la banda de rodadura.
Según las estadísticas, los conductores pueden sufrir una pinchadura cada 100.000 kilómetros mientras que con la utilización de éste dispositivo, dicha distancia se extiende a mas de 500.000 km.